ETERNO
Descripción
Hay fragancias que son un instante, y otras que son una vida. Eterno pertenece a las segundas.
Encierra la memoria de todos los caminos recorridos: la inocencia de los comienzos, la oscuridad de la duda, la pasión del renacer, el deseo, la osadía, y finalmente, la calma que solo concede la comprensión.
Desde su salida, una sinfonía de cítricos —limón de Tucumán, lima mexicana, pomelo— se eleva con la frescura limpia de las hojas de piña y la menta piperita, mientras el cardamomo insinúa la elegancia de la experiencia. No hay prisa en Eterno; hay precisión. Cada nota inicial brilla como la luz de una mañana que ya conoce el crepúsculo.
En su corazón, el perfume respira sabiduría: el iris aporta la nobleza del tiempo, el ylang-ylang su serenidad dorada, el geranio y la lavanda de Francia una calma profunda, mientras el azafrán y las semillas de apio revelan un alma compleja, humana, capaz de contener lo divino y lo terreno.
El fondo es el testamento del viajero que ha regresado a sí mismo: cuero y ámbar como memoria, sándalo y tonka como reconciliación, musgo de roble y almizcle como raíz y permanencia.
Eterno no busca impresionar. Su grandeza es silenciosa, como la del hombre que ha comprendido que toda experiencia deja su perfume.
Es el cierre natural de la travesía de la Línea Puente de Uccello Notturno: la madurez hecha aroma, el eco de todos los perfumes anteriores que ahora se funden en una sola voz —sabia, profunda, serena—.
Concentración: Eau de Parfum
Formato: 50 ml